No Gracias

Aquel verano Ibiza brillaba con una luz especial. Recuerdo los caminos hacia la playa hablando todas a la vez, estallando en carcajadas de juventud y bebiéndonos cada instante con la sed de quien ya conoce lo efímero.

Aquel verano llené mi cuerpo de peces y de flores: los primeros me hacían sentir el magnetismo del mar más cerca, las segundas conseguían que el alma de la isla formara parte de mí.

Aquel verano la vida iba más lenta. La vecina nos regalaba fruta cada vez que pasábamos por delante, Ana llevaba a la diosa Tanit por bandera y no se despejaba de su bikini de crochet que cuidaba con tanto mimo. Sol lucía unos pendientes grandes de actriz de Hollywood que combinaba con un elegante bañador negro que tomaba prestado del armario de su madre . Aquellos días la abuela me regaló un sello de oro que no me he quitado desde entonces y aún hoy la observo a ella cada vez que el dedo índice me intercepta la vista.

Aquel verano llevábamos la alegría y la intensidad por bandera y la vida nos latía tan fuerte en el pecho que no teníamos suficiente con soñar durante la noche y lo hacíamos también durante todo el día.

Recuerdo aquel verano como un tributo a Ibiza. A la Ibiza tradicional, la pausada, la hippie, la consciente, la local, pero también la sociable, la cosmopolita y la artística. Ahora, recuerdo la isla y esas sensaciones desde cualquier parte del mundo. Porque aquel verano de 2020 arrastrábamos inseguridades, nostalgia e incertidumbre, pero en Ibiza brillaba un azul impetuoso y yo nunca he sentido la libertad tan cerca como entonces. 

 

 

 

 

 

CRÉDITOS:

Marcas: Elisa Pomar y Figtree Collection

Texto: Elisa Cuevas y Alba Esteva
Dirección arte: Alba Esteva
Fotografía: Valentina Riccardi
Modelos: Carla Guetta, Marley Aurora Red y Araceli Navarro

Escenario: Ibiza, mayo 2020